Por Benny Rodríguez

Barahona.- La alarma por el fallecimiento de un niño de una probable causa de difteria u otros posibles casos de la enfermedad, no debe "alarmar" a la población.

Opinó el director provincial de Salud Pública, doctor Manuel González Peña, sino que la alarma debe ser para las autoridades, sobre todo, del área técnica.

González Peña, dijo que de hecho en esta provincia ni en el ámbito de la Región Enriquillo, no se conoce el primer caso de difteria, aunque aclara siempre ha existido la enfermedad en el país, pero sigue sin entender la preocupación de la ciudadanía.

“De hecho hemos tenido casos de difteria, pero caminamos a la reducción tal que dentro de poco podríamos decir que quizás estamos en un proceso de eliminación de la misma”, dijo el también reconocido epidemiólogo.

Reforzar los servicios

Opinó que la sugerencia técnica, a su juicio, lo que está haciendo el Ministerio de Salud Pública, es el reforzamiento de los servicios para que en el hipotético caso que hayan probables casos, la detección sea oportuna, no solo de difteria, sino de cualquiera otra que pueda parecerse a la enfermedad.

“Es lo mismo que está ocurriendo con el sarampión y nadie ha hecho mayor bulla. Hace 2 meses se detectó un caso en las Américas, concretamente en Venezuela, en donde prácticamente estaba eliminado y nosotros comenzamos a dar talleres”, observó.

El propósito de los talleres era conseguir que el personal técnico del Ministerio de Salud Pública detecte situaciones febriles, pero que, además, sea antemáticas, es decir, cuando se empieza a presentar manchas o características en la piel.      

González, consideró que así como ocurre con el sarampión, en la que muchos presentaban síntomas de la enfermedad y pasaban frente a los puestos de servicios “sin pena ni gloria” ocurría con la difteria, “pero hay una alarma ahora que no es poblacional, sino, técnica”.

Señaló que el país camina hacia la eliminación de la difteria y si ocurre un caso que pueda decirse infectará a la población, hay que salir huyendo, pero, reiteró que la alarma es para el nivel técnico, “no para la población”.

No evita la difteria

Manifestó que en términos prácticos una persona que no está vacunada y entra en contacto con una persona infectada de difteria, aunque se le haya puesto una primera dosis de vacuna, afirmó que con ese paciente no se está haciendo “ninguna cosa” para evitar pudiera resultar afectado.

“Esa primera dosis lo que hace es alertar al organismo de que existe una bacteria que produce la difteria, pero no lo inmuniza. En la segunda dosis esa inmunidad si crece, en la tercera aplicación de la vacuna es cuando se establece el máximo de lo que podría ser la inmunidad”, explicó.

Indicó que cuando se da el refuerzo es lo que hace que el máximo se refuerce en el tiempo, por lo que si se pone una dosis a un niño que no ha sido vacunado y llegan casos de difteria este va a enfermar, aunque menos grave el caso, “pero él (niño) va a enfermarse como quiera”.

Dijo que lo que sí está en alerta es el área técnica para detectar cualquier caso de manera oportuna y, entonces, “no nos eche a rodar por el suelo el trabajo que venimos desarrollando desde hace años”.

Población definida prioritaria

Reiteró que se trata de una alarma técnica, no poblacional, a los fines de detectar posibles casos tempranamente y cortar la cadena de transmisión de la enfermedad en la población receptora.

“Fuera de eso la población no tiene por qué estar alarmada porque en caso que detectemos algún caso, ahí sí vamos a efectuar una acción rigurosa para bloquear la transmisión de la enfermedad en la ciudadanía”, expuso.

El funcionario del Ministerio de Salud Pública en esta provincia, señaló que la población prioritaria definida actualmente por las autoridades sanitarias es aquella población que en caso de que se introdujeran casos pudieran prever que con una dosis está siendo protegida.

“Por ejemplo, los niños menores de 5 años que no han completado el esquema, es decir, que ya tienen vacuna, pero que no han terminado de ponerse la tercera dosis o el refuerzo, le da de maravilla para mantener o aumentar la inmunidad”, citó.

Precisó que a las embarazadas le ayuda mucho, pero afirmó que si nunca la mujer ha sido vacunada contra la enfermedad, tampoco le ayudará mucho, aunque sí contribuirá a disminuir los efectos sobre el producto (niño en el vientre).

Conato de violencia  

Miércoles, jueves de la recién pasada semana se produjeron conatos de violencia en el puesto de vacunación del Hospital Regional Universitario Jaime Mota, debido a que la ciudadanía que acudió en masa se molestó porque las vacunas se habían acabado.

Se informó que el personal que labora en esa área tuvo que ser sacada del lugar y cerrar el puesto de vacunación ante la cólera con la que reaccionaron los ciudadanos cuando se les comunicó que las dosis habían terminado.

En esta ciudad hay 40 puntos fijos de vacunación, los cuales normalmente tienen disponibilidad de vacuna, según el doctor González.

Afirmó que ¡ojalá! y la alarma que ha provocado el caso de un probable caso de difteria en un niño que falleció a causa de la enfermedad, el cual calificó de “importado”, sirva para el mejoramiento de los esquemas, los procedimientos, así como para que la población entienda la necesidad de que niños y niñas sean inmunizados.

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lunes, 2 de abril de 2018