POR  HÉCTOR SOLÍS 

SAN JUAN DE LA MAGUANA: Como una historia horrenda de película de terror es lo que se está dando en la provincia de San Juan, sin excepciones en sus seis municipios, donde se han dado casos para estudiar, especialmente los profesionales de la conducta humana, psiquiatría y psicólogos con este fenómeno de tantos suicidios en tan poco tiempo.

Las alternativas a la vida parecen ser escasas en esta parte sur del país, debido a que los jóvenes y personas ya entradas en edad no escatiman casi nada para destruir lo que se supone que es lo más preciado que tiene el ser humano, que es su vida.

El común denominador del ser vivo es la subsistencia, defender su honor, moral y la vida misma, pero los problemas a estudiar de la siguiente cadena de trastornos que se ha desatado en este denominado granero del sur, es preocupante y mucho más alarmante, ya que por el momento ninguna autoridad ha salido al frente para pronunciarse al respecto de situaciones que se podrían convertir en incontrolables.

Hasta la fecha el total asciende a unas seis víctimas mortales que producto a la ingesta de tóxicos (veneno) y asfixia mecánica (ahorcamiento), han decidido detener su triste andar en este mundo.

Una cronología de los últimos tres meses relata la fatalidad de estos hombres y mujeres que aparentemente sin salida y sumidos en fuertes depresiones han osado con acabar con un sufrir que realmente pudo ser tratado a tiempo por especialistas de la salud mental.

El jueves 20 del mes de julio 2017, el profesor Esteban Dotel Sánchez, de 69 años de edad, optó con quitarse la vida ingiriendo, una sustancia de uso agrícola, familiares lo encontraron en el patio de la vivienda donde residía en la calle principal sin número del distrito municipal de Hato Nuevo, Las Maguanas, zona norte de esta provincia; según el motivo, este tenía varios meses depresivo, puesto que estaba padeciendo de quebrantos de salud.

En el mismo mes, cinco días después, sucede el caso del joven Eddy Suero, de 23 años, quien residía en el sector Mesopotamia y trabajaba en la cafetería de la Universidad UASD de San Juan, que por motivos de baja estima y situación sentimental, su novia lo había dejado semanas atrás, acarreó depresión y decidió ponerle fin a su vida atando una soga en su habitación y dejando una nota en la que explicaba a su madre que no podía seguir viviendo con tanto sufrimiento y que lo perdonara.

Luego trascurren varias semanas y el sábado 12 de agosto en la madrugada es llevado a la emergencia del Hospital Federico Armando Aybar del Municipio de Las Matas De Farfán el señor de nombre Octavio Poché Pérez, de 62 años de edad, de profesión agricultor, este había sido ingresado al intoxicarse con sustancia desconocida, tras luchar con lo que tenía dentro de su estómago por varias horas en el citado centro de salud, luego muere, y conforme un hijo que nos narró, dijo que su padre estaba pasando por una depresión.

La cuarta víctima fue la joven de 24 años, Juana Encarnación Familia, hecho ocurrido el día 8 de agosto en la comunidad de Las Charcas de María Nova, oeste de San Juan, cuando en esa mañana, tras amanecer fuera de su casa sostenía una acalorada discusión con su ex pareja de, 77 años de edad, momentos después con todo y su ira fue a la gaveta de la pasola que tenía y saco un sobrecito de color blanco lo echó en un vaso con agua lo agitó y lo tomó de inmediato para darle fin a su vida, esta joven según investigaciones ya era la tercera vez que había intentado un suicidio.

Una muerte más acaece el domingo 10 de septiembre cuando el joven de 26 años, Luis Heredia, aquejado de varios problemas económicos, deudas que no podía pagar, va al mercado y compra una sustancia, hace su pócima y se lo bebe y cae muerto.

La quinta persona fallecida acontece nada más dos días después, el martes 12 septiembre, cuando en la comunidad de los Montones de Juan de Herrera un hombre ingiere veneno en una parcela agraria en el barrio Luz, se llamaba Braulio Mateo Lara, de 56 años, dejó una carta pidiendo perdón a su hermana, y que busque un ataúd donde un amigo que le indicó en la misiva.

Y el fallecimiento más reciente que también enlútese a los sanjuaneros fue este pasado lunes 18 de septiembre, seis días después cuando la adolescente de 16 años, Estela Massiel Orozco Capellan, jugaba con uno de sus hermanitos en su habitación alrededor de las 12:20 de la tarde, todo parecía divertido entre los hermanos cuando de pronto la menor le dijo al más pequeño que por favor la dejara sola en su habitación por un momento que ella tenía que hacer algo que él no podía ver, minutos después la encontraron con una soga de nylon al cuello atada de unos de los bajantes de la casa; esta suicida también dejó un manuscrito pidiéndole perdona a su madre y diciendo que era necesario hacerlo (quitarse la vida).

Todos estos casos en total seis en los últimos tres meses el común denominador fue la depresión, ese trastorno mental que hace que el ser humano no le tenga aprecio ni sentido a la vida, y que todo lo sienta como que está perdido.

Estos hechos llaman fuertemente la atención de la sociedad sanjuanera, en especial a las autoridades de salud pública, para que anden rápido con este mal que está acabando con la vida de muchos jóvenes y adultos que aún le quedan muchas cosas por delante.

Es tiempo de hacer, crear, ayudar y trabajar para que hayan más alternativas a la vida desde esta institución, facilitar una línea de auxilios con expertos en psiquiatría, psicología y temas que puedan ayudar a salvar vidas, que el centro de Intervención Psicosocial que hay en Villa Liberación de esta ciudad sea equipado y puesto a funcionar con todas las herramientas y facilidades para las personas que están pasando esa triste y desgarradora situación de tener trastornos depresivos.

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miércoles, 20 de septiembre de 2017