POR STILL PEREZ GUZMAN

La tragedia, el luto y el deseo de venganza, inundan todos los medios de comunicación de masas, como consecuencia de la sensibilidad del caso "Emely". 

Las informaciones en serie sobre el hecho permitieron que las autoridades actuaran con energía en su primera fase, resultando el apresamiento de varios implicados. 

Pero, más allá de lo que se ha hecho, sería ahogar a la población y dejar sin vida a más inocentes.

Invadir intempestivamente, cámara y micrófono en manos, a una familia agotada tras una larga semana de angustia, dolor, desesperación, ira, sed de venganza; es reproducirle absurdamente el daño que sufren sin chance de alivio.

Algunos medios de comunicación interrumpen constantemente el proceso de elaboración de duelo de la familia Peguero. No la dejan respirar, reflexionar el hecho, aceptarlo y reponer energía.

El afán de un "rating pendejo" de un "grupito" de obsesionados seres mediáticos no debe ganarle la carrera a la sana solidaridad.

 Debemos darle oportunidad de respirar, aliviarse y dejar que sea el tiempo, no que cure, sino que calme el dolor de los familiares de Emely.

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sábado, 2 de septiembre de 2017