POR ODALIS RAMIREZ
  
En algunas tertulias  llevadas a cabo con amigos entendido en la música y principalmente en la música típica dominicana,  la cual tuvo su desarrollo en el área del Cibao con músicos de la talla de Francisco Antonio Lora Cabrera  (Ñico Lora) ,considerado el Padre del Acordeón típico dominicano, entre otros grandes de ese género, surgidos   por los años treinta, tales como  Taño Abreu y  Manguita Peralta,  siguiéndole después músicos de renombre como Rafaelito Román, Francisco Ulloa, tatico Henrique, entre otros grandes de ese género musical.

Todos estamos conteste que el acordeón llegó a República Dominicana por barco, desde Alemania, hacia 1880 negociado por tabaco y pronto desplazó al tres, al cuatro,  instrumento fundamental del merengue que animaba las fiestas del campo dominicano

El merengue sirvió además como plataforma de propaganda para la candidatura presidencial de Rafael Leónidas Trujillo y la continuidad de su régimen. Entonces el acordeón había transformado la forma de tocar y bailar merengue y su popularidad fue aprovechada por Trujillo para ganar apoyo popular.

En la  conversaciones  se llegaba  a cuestionar si fuera del cibao había  o existía algún merenguero típico de relieve nacional e internacional; quedando todos mudos al no tener en su memoria uno en especifico  que no sea cibaeño,  a dicho silencio nosotros les preguntamos: ¿Saben  ustedes de donde era Dionisio mejía, mejor conocido como guadualito?; y todos casi a la misma vez respondieron que Guadualito era cibaeño.

Nosotros les respondimos que no, que estaban equivocados, que hasta yo seguidor de la música típica, duré muchos años con ese error, narrándole   como les narro hoy a ustedes mis queridos lectores una biografía simplificada de un merenguero que tan solo con  un tres, un guayo , una tambora, una guitarra y un  Acordeón , le dio a este país momentos de alegría que perduran en el sentir dominicano , que nunca había vivido en el Cibao, ni tenía descendencia por esos lares. 

Cuando escuchas canciones como  jovinita,  el gallo pinto, vayase en paz, mi compadre vayase en paz, el cuento de la guinea ,entre otros compuestos y cantados por Dionisio mejía,  nacido  el 23 marzo  del 1911 en la guízgala, Higuey,  Provincia la Altagracia. Se le colocó el mote de Guadualito ,porque tenía  los ojos “como do grano’e guandule”; a los 7 años según Adargisa Gemoso, este se trasladó con un tío llamado Andrés Mejía a la Romana , quien tocaba el Acordeón de donde aprendió a tocar ese instrumento musical , amenizando  su primera fiesta en la Romana  a la  edad de 13 años, siguiendo de ahí en adelante  a llevar  su acordeón  por todo el Este.

A los 20 años se trasladó a la Capital ,en donde aparte de llevar su música típica, también ejercía  el arte u oficio de reparar acordeones, el cual lo aprendió  de un señor apodado  Cebero ; en  una entrevista que le hizo al merenguero Hugo Antonio Ysalguez, resumen de la cual fue publicada en el número 630, de la revista Ahora del 8 de diciembre de 1975  prácticamente en la postrimería de su vida,  este le narra  que la primera vez que grabo un merengue fue en 1958 con Radames Aracena , pagándole  RD$350.00 pesos  por 4 merengues  de él y cantado por él.

Pero antes de esa grabación estuvo aliado a  aquellos músicos que por obligación cantaban al jefe, donde se le daban una cantidad de dinero  apreciable para la época  e incluso Trujillo de le prometió una casa, la cual le iba a ser entregada  en los albores del tiranicidio, pero lamentable para  él , sátrapa  fue ajusticiado.

Luego de La muerte de Trujillo Guadualito  entró en desgracia porque aquellos que lo aplaudían  en la época del Régimen, esos eran los primeros que lo maltrataban y hasta golpeaban tanto que hasta le partieron la cabeza, dejándolo casi por muerto de paso rompiéndole su acordeón con el que se buscaba la vida.

Pasado el tiempo y las aguas turbulentas políticas bajaron su nivel y la fuerza de calidad y talento volvieron a sonar sus canciones, saliendo interpretaciones nuevas, como el  cuento de la guinea, el de las dos garzas, el rubio, entre otras, así como el resurgir de las interpretaciones  jovinita dedicada a su mujer  Jovinita  Ribalde, con la cual procreó  diez hijos.

Su resurgir fue efímero porque la competencia había llegado con talento como tatico Henríquez, Bartolo Alvarado y Paquito Bonilla; ya los achaques  de salud eran notorios, lo que con la competencia real que existía ,la situación económica  se puso caótica teniendo que vivir en una maltrecha pieza de un patio de la calle  Alonso Espinosa  de la parte alta de la Capital, viviendo allí con sus 10 vástagos  y su amada jovinita.

El acordeón de guadualito no salía de una casa de empeño, el gobierno le daba una pasión de 150 pesos, reducida a 100 la que prácticamente no le daba para nada, es tanto así que a la hora de su muerte en el 1978 en un hospital de la ciudad,  Corporan de los santos y Joseito Mateo se encargaron de su entierro, teniendo que ir a una casa de empeño donde estaba empeñado su acordeón,  cosa que hacía con frecuencia, para ser enterrado conjuntamente con él. En 1979 el gran Erudito  musical Wilfrido Vargas, recogió varios temas de guadualito y lo insertó en su agenda musical.

El Lenguaje o dialecto del cibao nace en un lugar misterioso porque en verdad tiene varios orígenes; es una forma de hablar muy única. En actualidad el cibao es la única región a nivel mundial que habla con la "i" , y de Guadualito es una incógnita porque muy poco se a hablado de ese fenómeno , en razón de que los padres de guadualito, él y toda su familia son oriundos de Higuey y  Guadualito siempre en su música y en su expresar lo hacía con la “i” se debe entonces especular que eso se debe a una y propagandística comerciar realizada por el , en razón de que al ser el merengue típico de origen cibaeño , entendía Guadualito que para sus fines populares y de buen gusto musical ,era preferible entonar  sus canciones en la forma de que en donde se diga amor decir amoy ,donde se diga compadre decir compay y así agregar a sus cuerdas bucales la “i”  en vez de la R y la L, se adentraba en el gusto musical .´

Guandulito se fue a la tumba  en silencio y casi al olvido, la sociedad siguió precipitándose por el abismo sin fin del consumismo y del desaparecido merenguero queda apenas el recuerdo vago en muchos viejos amantes del merengue típico. Quedan también las grabaciones que aún siguen dando provecho a los que siempre se han beneficiado del arte ajeno; y queda como tesoro ignorado por la indiferencia estatal, una gerencia cultural que espera porque manos diligentes y conciencias justas la recuperen  junto al nombre de Dionisio Mejía, Guandulito, la incorporen muy merecidamente en el lugar que le toca en la memoría colectiva y el patrimonio cultural de una nación que ahora más que nunca precisa de la preservación de sus tradiciones y valores.

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viernes, 29 de septiembre de 2017