POR PRAEDE OLIVERO FÉLIZ

Este nuevo aniversario de la Restauración de la Independencia de la República Dominicana, encuentra la Patria herida, pero protegida por Dios y con el pueblo en la calle, levantado en almas. 

Si, en almas, porque contrario a la época de la guerra de la Restauración, con su levantamiento armado encabezado por el General Gregorio Luperón, hoy las almas dominicanas se tiñen de verde, se conjugan con la Arboleda y toda la naturaleza y su clorofila para regenerar el alma rota como lo hace la mielina con nuestros huesos. 

Hoy es un buen día para seguir adelante con la lucha contra la impunidad y la corrupción, que busca sanar el alma de la patria, arrancar la putrefacción del tejido social, afectado por un cáncer que hace metástasis. 

No importan los sacrificios, que al fin y al cabo son pocos comparados con los sufridos por Duarte y los trinitarios, Luperón y los restauradores, Caamaño y los constitucionalistas, y todos los que a lo largo de la historia han ofrendado hasta sus vidas por nuestro amado país. 

Sigamos adelante sin importar lo que digan las voces vendidas al mejor postor, lo que escriban con pus las plumas putrefactas y pesetas a las que el pueblo responde con energía y la opaca. No importan la represión, los expedientes falsos, la prisión, la tortura, ni los fusilamientos que a veces claman chivatos peseteros acostumbrados a prepararles el terreno a los asesinos. 

Estamos en el mismo trayecto del sol, quemando con su fuego verde la podredumbre y las lacras que nos imponen la corrupción y la impunidad en los tres Poderes del Estado y en los ayuntamientos, no demos ni un paso atrás ni para tomar impulso, recuperemos el dinero del pueblo para hacer las obras que el pueblo necesita, marchemos pacíficamente junto a la marcha verde, curemos las heridas de la patria con motivo de la Restauración, que ella para luchar se levanta ¡y si fuere mil veces esclava, otras tantas ser libre sabrá!

La Restauración es una gesta Dominicana La Restauración es una gesta Dominicana, no dominico haitiana, como la Independencia dominicana lograda contra Haití con la colaboración de algunos haitianos y la guerra de abril en la que participaron haitianos solidarios. Que conste la permanente solidaridad de los dominicanos con Haití. 

¿O es que acaso podemos decir que las gestas libertarias de Venezuela, Nicaragua, Cuba y otros países tienen la dominicanidad a ese nivel porque hayan participado los dominicanos? 

La familia de nuestro patricio Juan Pablo Duarte y otras aportaron mucho a Venezuela, el alto mando del Ejército de Sandino tuvo a Gregorio Urbano Gilbert y no podemos aplicar ese criterio a sus gestas. Ahora agarrece para que no se caiga. Las luchas libertarias nuestras y las de Cuba tienen una relación viuniboca. Cayo Confite, Luperón, constaza, Maimón y Estero Hondo así lo demuestran. 

Y lo sublime, en el Granma llegó con Fidel a Cuba nuestro Pichirilo, como para recordar cuando el joven Fidel acompañó a Juan Bosch en Cayo Confite, sin que hablemos de una revolución dominico cubana, ni dominico argentina por la participación del Che, segundo al mando en la guerrilla de Fidel. 

Y como si todo esto fuera poco, al terminar la guerra restauradora, el Napoleón de la guerrilla, como diría Juan Bosch, el inmenso Máximo Gómez, quien sirvió al Ejército Español, se traslada a Cuba con cinco generales y se pone al frente del Ejército Mambi, siendo el brazo armado de la lucha por la independencia que encabezaba José Martí, el más grande pensador de América, lucha en la que participó el Titán de Bronce, el General Antonio Maceo, hijo de la dominicana Mariana Grajales, con ellos Cuba logra su independencia de España, a Gómez hasta le ofrecen la presidencia y no acepta, y aun así la historia no habla de gestas dominico cubanas, por lo tanto, la Restauración no es una gesta dominico haitiana, es sencillamente una heroica gesta dominicana.

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miércoles, 16 de agosto de 2017