BANÍ:  En la Sala Capitular, algunos regidores externaron sus preocupaciones con respecto a los ingresos, los egresos, el uso de suelo, las construcciones, el cementerio y el matadero municipal.

Asimismo, los ediles tienen más preguntas que respuestas en torno a la enorme acumulación de desechos sólidos y el posible levantamiento de un vertedero de basura que, sin duda, sería una obra costosa.

Pero, al mismo tiempo, uno de los concejales quiere saber cuánto invierte la Alcaldía en publicidad, en estaciones móviles, en viajes al extranjero, entre otros gastos. Uno de los regidores sostuvo “debemos ser cuidadosos en las erogaciones financieras”.

En relación a la deuda que tiene el Ayuntamiento con el Consorcio GSM, Yenni Bodre, directora financiera, admitió que no se ha cumplido con el total de ese compromiso.

Aunque -dijo- durante el proceso de licitación se escucharon las ofertas técnicas y económicas, pero una de las regidoras preguntó sobre las dificultades de la compañía, y no consiguió respuesta.

En cuanto a la venta de terrenos y otras propiedades de la municipalidad, se dijo que ese proceso lleva entre tres y 10 meses y no se ha logrado nada, por lo que recomiendan dar seguimiento a todo lo que reposa en los archivos del Ayuntamiento.

Está bajo escrutinio los solares de Salinas así como también un contrato de un 10% por el suministro de energía con Edesur.

Se ha cuestionado el manejo de los ingresos y egresos de la Alcaldía en momentos en que hay estrechez económica en la administración local, aunque Bertinio Bernabel, contralor, informó que la ejecución presupuestaria está basada en ingresos y gastos en personal, inversiones en obras, salud y género y en servicios municipales.

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jueves, 17 de agosto de 2017