POR SANTO SALVADOR CUEVAS

Sigo creyendo que Temo Montás, Radhames Segura, Julio Cesar Valentin y Tommy Galán, son inocentes de los cargos que se les acusa desde el Ministerio Público. Así mismo, contra ningunos de los acusados hemos visto ni indicio de la primera prueba.

Y me duele verlos metidos en ese trance.

Pero el Juez que ellos asumieron también sin objeción, conoció el expediente acusatorio, escuchó los argumentos de la defensa y a los acusados, y, como Juez honorable, dictó sentencia sobre el pedido de Coercion, entonces, el camino más atinada de los dominicanos es apoyar la decisión del Juez.

Con estas medidas el Juez no ha dicho que son culpables, sino que -errónea o no- ha tomado medidas cautelares que garanticen la presencia de los imputados el día del Juicio de Fondo.

Para mi Temo, Julio Cesar, Tommy y Radhames Segura son inocentes; pero con la decisión del Juez se ha enviado una señal bien clara a la sociedad de que la función pública debe ser para servir y no para servirse, una señal de que ha llegado la hora en este país de perseguir la corrupción.

Toca ahora al Ministerio Público buscar y fundamentar las pruebas para demostrar su acusación; toca a la defensa seguir preparándose para demostrar que se está de frente a un abuso contra ciudadanos honorables, que han sido sacrificados respondiendo a presiones externas, nacionales e internacionales.

Y toca al Juez en el juicio de fondo ser justo y energico, con la decisión valiente de dictar libertad para los inocentes y prisión para los corruptos.

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jueves, 8 de junio de 2017