POR DAVID RAMIREZ

De noche o de día, a toda hora y en cualquier lugar, los delincuentes campean por las calles de Barahona sin temor a nada ni a nadie.

Es una delincuencia audaz y numerosa que atemorizan a una población cada vez más indefensa
Ya no le basta con despojar a los infelices motoconchistas su única herramienta de trabajo.

Ya no le basta con azotar los hogares y al comercio local.

Ya no le basta robar y atracar a los transeúntes en las calles.


Ahora los delincuentes asaltan cuarteles policiales para llevarse las armas y las pertenencias personales de los agentes.

En Barahona ya ni la policia se siente segura en sus cuarteles.

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martes, 23 de mayo de 2017