POR SANTOS SALVADOR CUEVAS

Aquél día tenebroso, 24 de septiembre de 1970, hora de la noche, en que fue vilmente asesinado el revolucionario valiente, visionario y consecuente Amín Abel Hasbun, el país entero fue estremecido, y al amanecer 25, un ambiente de terror y muerte embarga los 4 puntos cardinales de Santo Domingo vertical; ese día las calles y ciudades fueron militarizadas, los servicios de inteligencia puestos a toda máquina sobre la juventud revolucionario de la época, salir a las calles era asunto de valientes, los debiluchos y cobardes se echaron a un lado, dando paso al coraje y al valor de los revolucionarios. 

Millares de jóvenes acompañaron hasta su última morada al combatiente caído, ante su tumba y sin temor a las bandas y huestes asesinas infiltradas en todo el campo santo, se dejó escuchar desde la multitud una voz serena y valiente que de pie leía el panegírico a la memoria de Amín Abel, ese joven valiente y solidario, que desafió la muerte y al tirano aquél día, fue Hatuey Decamps Jimenez: sirvan mis palabras para honran su memoria.

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lunes, 29 de agosto de 2016