Barahona.- Cómo un cáncer que toma cuerpo y que afecta a una amplia parte del tejido social, calificó a la ciberdelincuencia el fiscal del Distrito Judicial de Barahona, al participar en el conversatorio sobre delitos de alta tecnología, organizado por el Instituto Nacional de Investigación y Adiestramiento Jurídico (INNIAJ).
 
El fiscal titular Yván Ariel Gómez Rubio, abordó el problema de los delitos tecnológicos de manera general a la luz de la Ley 53-07, en la que aprovechó para llamar a los padres a vigilar a sus niños para que sean víctimas de las ciberdelincuencia.
 
En ese contexto el magistrado Gómez Rubio, exhortó a los padres a dar seguimiento a sus hijos a los fines de evitar que estos sean presas de la ciberdelincuencia, ya que a pesar de tratarse de personas con derechos, pero que, a su juicio, son vulnerables a estos tipos de delitos.
 
Aclaró que es respetuoso de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, estipulados en el Código de Protección (Ley 136-03), de la Convención sobre los Derechos del Niño, de las Naciones Unidas, pero entiende que debe buscarse un mecanismo o punto de equilibrio que conduzca a su protección, sin afectarlos en su intimidad.
 
“Hay que buscar un equilibrio entre la privacidad del niño o la niña y la protección que como padres estamos llamados a darles para evitar que esta población caiga en las garras de las redes criminales que operan en internet”, afirmó. 
 
Advirtió, que habrá que buscar alguna base entendimiento que conduzca a que el niño o la niña, por ejemplo tenga un ordenador con una clave, pero que los padres no la manejen o se encierra en su habitación y que los padres no tengan acceso a ella.
 
Gómez Rubio, consideró quien estñe en esa condición es una víctima de estos criminales, ya que se convierte en presa fáciles de la ciberdelincuencia y de quienes se dedican a la pornografía infantil.
 
Frente a esa realidad es que llama a que, sin desconocer las leyes, convenciones y tratados que promueven los derechos de los NNA, así como su privacidad, a que se busque mecanismos o un punto de equilibrio para que ellos no se vean afectados muy directamente, "pero que puedan ser vigilados por sus padres para evitarles situaciones que pudieran llevar a lamentaciones después".

Comparte esta noticia en las redes sociales :
viernes, 19 de agosto de 2016