POR MODESTO PEÑA

El munícipe y odontólogo Julio Vargas, ha sido una persona preocupada siempre por la educación de su pueblo, estableciendo en una ocasión la biblioteca Rodante de Autores Dominicanos del CRB, primero en el parque Infantil y luego estableciéndola en la Escuela Básica La Altagracia del barrio Pueblo Nuevo.

Donde podemos testimoniar las cantidades de lectores que acudían a ese lugar, a los fines de fortalecer las lecturas y prevenir la ignorancia.

La Asociación de Ajedrez de esta ciudad, firmo para la década de los 90s., un protocolo de intención con el propósito de ofrecer los servicios técnicos del deporte ciencia, a los lectores que acudían a la biblioteca con motivo de reforzar  la atención, concentración, los cálculos, motivación  y la memoria a los que se mantenían leyendo cotidianamente.

Podemos señalar que la acción social de servicio que mantiene el profesional de la odontología en las cuatro provincias que conforman la región Enriquillo, la heredo de su padre don Pedro Vargas, ciudadano que le sirvió a Barahona a través de varios grupos culturales de la comunidad, el cual, puedo precisar que conocí a don Pedro, cuando hacía las veces de contador en varios comités de Fiestas Patronales en honor a la Virgen Nuestra Señora del Rosario.

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jueves, 7 de julio de 2016