Por Juan Tomás Olivero F.

La historia del pensamiento político de la humanidad se ha impulsado sobre ideas o sistema de ideas que configuran una ideología. Desde Heráclito y sus ideas de que todo fluye y está en movimiento, Platón y la República, pasando por Sócrates con su Ironía, la Mayéutica y el programa de reforma moral para salvar la juventud ateniense de la corrupción de su época y sociedad; la idea y el pensamiento son la razón fundamental para todo cambio. 

Acaso, ¿es posible pensar a Karl Marx sin la idea del Capital o la Ideología Alemana?, ¿a Jean-Jacques Rousseau sin el Contrato Social o el Emilio? o ¿a Juan Bosch sin Crisis de la Democracia en América y República Dominicana o de Cristóbal Colón a Fidel Castro? A las alturas, como diría el rey Arturo de Inglaterra, sólo se alcanza con grandeza humana y con grandes ideas, no con comparaciones mostrenca como la hecha por Danilo Medina entre él y Bosch, en la inauguración de la Barquita. 

¿Cuales son las ideas del danilismo? ¿De qué ideas está construido el PLD moderno auspiciado por el danilismo? ¿Es el PLD de hoy una comunidad de ideas de proyectos sociales y utopías necesarias?

Presumir que este término, danilismo, nacido de la maraña y de las entrañas de una confusa expresión política degrada en extremo por el transfuguismo oportunista, clientelismo manipulador y el populismo barato, es una idea política; puede resultar y devenir en ser, éste, sólo un deseo con el que sé pretende pedir al fuego que sea el agua que apaga la candela, en otras palabras, un absurdo. 

En el texto libro de El Miedo a la libertad Erick Fromm establece dos ejes de análisis que son el sistema ideológico y el de valores de un conjunto, cual sea su naturaleza. Cito: “El análisis de las ideas se dirige principalmente a dos tareas: la primera es la de determinar el peso que una idea posee en el conjunto de un sistema ideológico; la segunda es la de determinar si se trata de una racionalización que no coincide con el significado real de los pensamientos pág. 168). Esta tesis de Fromm es lo que la cultura y tradición peledeísta construyó por más de 25 años con el boschismo, cuyo peso de ideas hizo posible un partido nuevo y diferente en América, con lenguaje y unidad de pensamiento, así, como, un sistema de valores e ideología, como lo proclamara el Gran Maestro de la Democracia Dominicana Juan Bosch, hoy arrinconado por la secta autoritaria más virulenta que procura su destrucción, el danilismo.

La obsesión por el poder, única razón por la que existe, actúa y destruye de forma fascista todo tipo oposición el danilismo, es lo que ha marcado las relaciones políticas actuales fuera y dentro del PLD. En el texto ya citado, Fromm lo aborda de la siguiente manera: 

“Para el carácter autoritario existen, por así decirlo, dos sexos: los poderosos y los que no lo son. Su amor, admiración y disposición para el sometimiento surgen automáticamente en presencia del poder, ya sea el de una persona o el de una institución. El poder lo fascina, no en tanto que defiende algún sistema determinado de valores, sino simplemente por lo que es, porque es poder.” 

¿Cuál es el mensaje en términos semiótico de hacer la reunión del Comité Político un martes 5 julio y no los lunes como era la costumbre de la Presidencia del PLD? 

Lo primero, probar -que na es na- y, que todo es lo mismo, el PRD y PLD; en cuya intención subyace, vender como fracaso de Bosch, que todo terminara siendo igual: comerciantes y trepadores unidos. Sólo faltaría en el futuro, que alternarán sus locales para las reuniones.

Lo segundo, colocar a Leonel Fernández contra la pared y estado de indefensión a merced del autoritarismo de Danilo Medina Sánchez, de lo que diría Erick Fromm, para terminar: “La sola presencia de personas indefensas hace que en él surja el impulso de atacarlas, dominarlas y humillarlas.”

Comparte esta noticia en las redes sociales :
lunes, 11 de julio de 2016