Por Faustino Reyes Diaz

Neyba. Familiares de una joven de 26 años y madre de tres hijos, alegan que su pariente falleció asmática por falta de oxigeno y de una mascarilla, sin embargo, el Hospital San Bartolomé, donde fue llevada la hoy occisa, rehusó informar sobre este y otros casos de muerte sucedidos en el centro asistencial.

Elidubia Vargas, dijo que su sobrina María Luisa Vargas fue llevada a las dos de la tarde del pasado martes al referido hospital y que para colocarle el nebulizador  hubo retornar a su residencia a buscar una mascarilla “y cuando el motorista volvió al hospital ya estaba muriéndose sentada en una silla”, expresó.

Comunicó que la hija  de Fermín Vargas (Quirino), seguridad de la UASD Subcentro Neyba y Mejeri Encarnación, era una paciente que visitaba el San Bartolomé  y desde que la atendían a tiempo se recuperaba del asma.

Pudimos apreciar el nebulizador en miniatura que se usa en la emergencia del hospital y los pacientes que requieren de ese servicio tiene que hacer turno cogiendo riesgo cuando por el uso prolongado se calienta.  

Isabel Montero, fue otra joven que murió este año en el mismo hospital porque alegadamente la forzaron a parir sin practicarle una cesaria. Era sobrina del encargado del Economato de la UASD Neyba, Cristin Delfin Herasme Montero.

 “Ella había tenido un primer hijo con cesaria, la obligaron a parir y cuando la llevamos a Barahona, solo se pudo salvar la criatura que ahora tiene seis meses y le pusimos el nombre de María Isabel”, dijo Cristin Herasme. 

Tratamos de obtener más informaciones sobre estos y otros problemas del hospital, pero su directora Joaquina Cuevas, rehusó dar declaraciones a la prensa alegando  que no tiene la autorización de su jefe inmediato.

Aunque nos remitió al Director de la Regional 1V de Salud, en Barahona, la funcionaria tampoco quiso suministrar un número telefónico para contactar el funcionario.

Logramos la versión del médico Apolinar Carvajal y comunicó que, en el caso de María Luisa, según su record era una asmática crónica y que había sido medicada cuando se presentó al hospital, aunque no pudo establecer si fue al instante o después de agravarse su situación en San Bartolomé.

Reconoció las dificultades del centro médico, aunque defendió el interés del personal de brindar un mejor servicio. Sobre la muerte de una joven a principio de esta semana de la comunidad de Las Cañitas, en Villa Jaragua,  dijo fue llevada al San Bartolomé después de seis días sangrando.

En Las Cañitas, existe una policlínica que no funciona porque el personal lo abandonó por que no tiene las mínimas condiciones para brindar los servicios, sobre todo, porque el inverso dejó de funcionar por el desperfecto de las baterías. 

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jueves, 14 de julio de 2016