Por  Benny Rodríguez

Barahona.- Para el obispo de la diócesis de Barahona, monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, lo dicho por el presidente en el acto de inauguración de varios proyectos habitacionales y una escuela en Neyba, sobre la construcción de la presa de Monte Grande, es “agua de mayo”, dada la importancia que tiene el proyecto para la Región Enriquillo.

“Acogemos las palabras del presidente sobre Monte Grande como agua de mayo, porque realmente es la obra de mayor importancia que reclamamos en este momento los que vivimos en las provincias de Pedernales, Barahona, Bahoruco e Independencia”, dijo el obispo.

Afirmó que la petición común de todos los sectores organizados o no de la región es que se cumpla con la construcción de la presa de Monte Grande.

Señaló que toda la zona adolece de un problema: falta de agua, por lo que Monte Grande viene a asegurarla para el regadío, el consumo humano, servirá como dique de contención a la furia de la naturaleza cada temporada ciclónica, impactará positivamente en solucionar los problemas de tipo ambiental en la laguna de Cabral y el lago Enriquillo, incorporará miles de tareas ociosas a la producción, generará empleo, electricidad, entre otros beneficios.

El máximo representante de la Iglesia Católica en la zona, dijo que el anuncio de mandatario no pudo venir en mejor momento, sobre todo, ante la preocupación del liderazgo regional por la paralización del proyecto y por la escasa información de cuándo van a reiniciar los trabajos.

Comparte esta noticia en las redes sociales :
martes, 26 de julio de 2016