BANI, Peravia.- La feligresía católica de la comunidad Río Arriba se siente aterrada y compungida, por la ofensa que antisociales llevaron a cabo contra su sagrado templo, Capilla  la Divina Misericordia.

Los delincuentes violentaron una de las puertas de la iglesia, para penetrar en su interior y además de robar, ofender los símbolos sagrados.

Dilcia Arias, tras expresarse muy apenada, casi llora portando entre sus manos el cáliz y otro objeto sagrado profanado por los ladrones.

El cáliz, copa que sirve en la misa para echar el vino que ha de consagrar el sacerdote, fue objeto de daños, pisoteado y maltratado y ofendido a tal extremo, que los feligreses de Río Arriba no salen del asombro.

Se llevaron las baterías de un inversor, el equipo de sonido de de la iglesia, sillas y otros valores.

En la mañana de hoy el alcalde pedáneo y el dirigente comunitario de la sección Río Arriba, Guarionex Guzmán, acudió a la Policía Nacional a dar parte del robo que fue objeto la iglesia católica.

El comunitario Ceferino Tejeda, al referirse a lo que considera vulgar ofensa, llama a las autoridades policiales a dar con los culpables.

Finalmente, la misionera Josefa Zapata, aunque muy adolorida por el robo y el maltrato al templo, dice perdonar a los 'felinos'.

Por Manuel Guillermo Mejia

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miércoles, 6 de julio de 2016