Por Porfirio López 

Cuantas personas creen que si alguien dijo algo mal de ellos, ya el que dijo eso, primero no vale la pena y segundo es una razón suficiente como para que usted no duerma esa noche.
 
A cuántas personas el comentario del otro le quita el sueño?, si usted sale bien temprano muy bien presentado o presentada, muy contento o contenta y recibe una llamada de alguien que le dice: Sabe lo que dijeron de tí, fulana o fulano dijo ésto y ésto. Ya esa simple llamada de ese alguien te cambia el día.

A través de la Cicatriz del Silencio debemos aprender que hay momentos en que hay que hacer o tener absoluto Silencio y dejar que el río corra y que fluya. Hay momentos en que las palabras sobran, porque ya las cosas están armadas, ya están decididas; donde el hablar no vale la pena y habrá que hacer Silencio y que el tiempo fluya y que se encargue de todo.

A veces mientras más hablamos en un proceso más daño hacemos, a veces mientras más comentamos una cosa más daño hacemos. El Líder tiene que aprender a hacer Silencio, a callar porque te van a contar muchas cosas, que usted como Líder será el confidente de muchas personas y si usted es una persona de mucho hablar, que todo lo comenta, usted va a perder la confianza de los demás.
 
El Líder tiene que aprender a escuchar e incluso a aprender a sorprenderse de lo que le digan diciendo frases como: Cómo no sabía eso, cómo es eso.

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martes, 29 de marzo de 2016